lunes, 17 de octubre de 2011

Impulso Baires


Panorama político bonaerense: Lo que puede quedar después del 23. La carrera oficialista, y la subsistencia opositora

(Por: Fabricio Moschettoni, de Impulso Baires. Twitter: @fmoschettoni. Facebook.com/moschettoni. E mail: moschettoni@impulsobaires.com.ar) - En la semana previa a las elecciones del 23 de octubre, solo quedan en el tablero provincial, como atractivos, el incierto final que tendrá la lucha por el senador por la minoría y asimismo la puja por comunas que hoy están en manos de los opositores. En tanto, las distintas formaciones van cerrando una extensa carrera electoral que pareció tener su momento más importante el día que se produjeron las Primarias. La oposición, en su peor momento, buscará retener algunas tincheras y ver de qué manera va a enfrentar el futuro. En el oficialismo bonaerense, una de las claves estará entres sus intendentes. Las internas que vienen.
Con la imposibilidad de poder brindar números de encuestas, debido a la veda existente para ese particular, igual podemos hacer énfasis en la situación resuelta que tiene la contienda en el plano nacional y bonaerense en cuánto a que seguirá vigente por un período más el modelo nacido en 2003 con el ex presidente Néstor Kirchner.
Por ahora, el domingo 23 asoma como un día en donde hay puntos suspensivos para juegos menores, y así conocer quién finalmente será el senador nacional por la minoría en provincia de Buenos Aires, para lo cuál se debaten por el puesto Jaime Linares (Frente Amplio Progresita), Hilda Chiche Duhalde (Frente Popular), y José “Pepe” Scioli (UDeSo). En tanto, se anticipa una interesante lucha en comunas que hoy están en manos opositoras, -en particular radicales-, y ver cómo reacciona el comportamiento de los electores en cuanto a si habrá o no cortes masivos de boletas.
La nueva etapa
Por lo pronto, en el oficialismo bonaerense, esperan ansiosos a que pase el 23, para luego encarar una nueva etapa de Gobierno, y antes de fin de año se jugarán cartas importantes en la Provincia, como la definición del proyecto de regionalización, cambios en la estructura ministerial, las posibles continuaciones y recambios en el gabinete de Daniel Scioli, y saber si la Legislatura aprobará antes o después del 10 de diciembre llaves importantes para el próximo año.
Todo parece indicar que el FpV tendrá una cómoda situación tanto en Diputados como en el Senado a partir del 10 de diciembre próximo, y si bien proyectos como el presupuesto 2012 u otros de magnitud ingresarán entre fines de octubre y principio de noviembre hay que ver si serán tratados y aprobados por la actual composición legislativa o la venidera.
La Legislatura de hoy es la heredada de las elecciones 2007 y 2009, y el último de esos dos períodos fue muy adverso para el FpV. De todos modos, los cuatro años de Daniel Scioli fueron tranquilos en el plano de la relación con una Legislatura que numéricamente tuvo sus claros de adversidad. El actual mandatario provincial contrarrestó la merma de voluntades legislativas en sus últimos dos años de la actual gestión con el trabajo de hábiles negociadores, como el presidente de la Cámara Baja, Horacio González.
Presupuesto en más y ¿con déficit?
El cálculo de gastos y recursos para 2012 (presupuesto) estará en los 110 mil millones de pesos, o sea que contendrá un incremento con respecto al vigente de alrededor de un 30%, y además habrá planteada una necesidad de financiamiento de 15 mil millones.
En los campamentos sciolistas ya se  barajan algunas modificaciones impositivas y se apuntará, por ejemplo, a ver qué pueden obtener de terrenos que están baldíos, y que podrían ser parte de algunas especulaciones inmobiliarias. Por esa razón es posible que quien tenga un terreno como inversión para un momento de alza en el precio de propiedades vea modificada la alícuota en el inmobiliario. Pero se hace la salvedad de que la futura medida va a tener centro únicamente en zonas que sí son consideradas de alta demanda para la construcción, o sea que será una medida selectiva, y no general.
En términos políticos: ¿Qué se puede esperar en la Provincia después del domingo?
Buscar una respuesta que aclare lo que viene en términos políticos, por lo menos para lo que toque al oficialismo será aventurar demasiado. Sin embargó sí puede haber algunos indicios en donde se presuma que, con eje en el PJ, el conglomerado gobernante, -llamado Frente para la Victoria-, seguirá en vías de renovación.
Posiblemente el próximo domingo en los campamentos oficiales no solo festejen una victoria, sino un record histórico de performance bonaerense, y esa situación generará lógicas especulaciones que servirán de plataforma para los tiempos futuros.
El Frente para la Victoria logró, en 2007, renovar con aire fresco las comandancias de varios distritos bonaerenses, en particular los que conforman los aros que rodean a la Capital Federal. Así es que surgieron intendentes como Darío Giustozzi, de Almirante Brown; Pablo Bruera, de La Plata; Sergio Massa, de Tigre; entre otros. A su vez, ese mismo proyecto hizo que varios alcaldes que venían de arrastre se vieran obligados a cambiar sus metodologías de acumulación para preservar el territorio: era un nuevo estilo el que nacía.
En ese marco, lo que se puede esperar del domingo venidero, es que muchos de esos proyectos locales se expongan al electorado para ver si consiguen el aval de su continuidad, y además posiblemente entre esos brazos del actual modelo político esté el protagonismo provincial para los tiempos venideros.
Hay que tener en cuenta que dentro del marco del proyecto regionalizador del gobernador Daniel Scioli, los jefes comunales que mejor lo interpreten y expriman serán quienes no solo dejarán importantes avances para sus comunidades, sino que además podrían tener una pequeña plataforma política para lanzarse al escenario provincial.
Sin hacer análisis apresurados, se entiende que Scioli es un presidenciable, y una de las cartas más firmes que jugará el bloque político oficial para el 2015, por lo que en la provincia estará vacante su principal sillón. Seguramente para ese lugar de conducción estará anotado más de un jefe comunal.
Opositores/Radicales
En tanto, en la oposición se ingresará en un debate fuerte en donde no se ahorrarán pases de facturas internos de cada partido, análisis de todo tipo, y una nueva configuración. Después del 23 van a desaparecer espacios, se fusionarán otros, y posiblemente haya surgimientos significativos.
La más tradicional de las fuerzas que hoy reporta en la oposición es la Unión Cívica Radical. El centenario partido lleva al menos una década sin encontrar rumbo, y en todos los análisis se comienza y finaliza con el mismo problema: la decadente realidad del área metropolitana.
Los radicales tienen ese inconveniente que los llevó a una crisis terminal, y hasta que no lo resuelvan, las posibilidades electorales se le escaparán como agua entre las manos.
Es que el radicalismo figura en regiones del país donde conserva algo de poder, y tiene dirigentes que logran articular propuestas atractivas para la sociedad, pero tanto en territorio bonaerense como en la Ciudad de Buenos Aires, -o sea en la mitad del electorado nacional-, se sucede una seguidilla de políticas erróneas que no le dan tregua, y elección tras elección mellan mas su posibilidad de sobrevida.
Hace algunos años, el ex ministro del Interior radical, Federico Storani, hablaba en el centenario de la UCR y decía que el hecho de que ese Partido haya vivido un siglo no era válido para pensar que podría llegar a los 105 años con capacidad política de gobernar. Y algo de razón tuvo. Si bien luego de eso la UCR llegó al gobierno de la mano de la Alianza, no hizo más que demostrar que ese método de conseguir el poder estaba perimido: juntarse en ´contra de´ no era lo adecuado.
La Alianza, en tanto, fue el acierto coyuntural del ex presidente Raúl Alfonsín para que su Partido retorne a la Rosada, pero configuró uno de los mayores errores políticos históricos en esa fuerza, que no hizo más que darle un aire artificial (o sea, no propio) que solo la proyectó algo más, para luego hundirla del peor modo.
El radicalismo, a pesar de esas crisis, cultivó un importante  poderío en el interior bonaerense, con  comunas que siguió gestionando y con una regular cantidad de legisladores que muchas veces sirvieron de árbitros.
Sin embargo, las sucesivas elecciones fueron haciendo que los jefes comunales radicales buscaran nuevas formas para subsistir.
Algunas veces hicieorn alianzas locales, otras apelaban al corte de boleta, y en más de una oportunidad buscaban frenes en donde trabajaban más de un candidato presidencial. Pero para este domingo parece que todas las fórmulas entran en problemas.
Muchos alcaldes radicales ven que las tijeras parecen no alcanzar, y que el arrastre es el enemigo a vencer.
Ricardo Alfonsín, -por más que grite desaforadamente en sus spots-, no logra convencer ni siquiera al elector tradicional de su Partido, y eso es un problema.
Muchos jefes comunales de la UCR esperaban el desastre, y apelaron a tomar contactos con el oficialismo a nivel nacional y provincial, y así cultivar buenas relaciones. Lo hicieron en el plano nacional mediante el ministro de Planificación Julio De Vido, y ahí encontraron algunos operadores como el dirigente radical porteño Marcelo Montero, que les sirvió de “puente”; y también generaron sus propios vínculos con la administración bonaerense de Daniel Scioli.
Paralelamente, otros intendentes radicales se contactaron con Margarita Stolbizer, una de las armadoras del Frente Amplio Progresista, y le pidieron cantidades importantes de boletas.
La pregunta, en tanto, es: ¿Les alcanzará esta vez todos esos movimientos de despegue a los mandatarios locales radicales para subsistir; o el pacman que tienen como candidato presidencial se los terminará comiendo?.
En tanto, otro punto importante de los radicales es saber con cuántas espadas legislativas contarán para después del 10 de diciembre, y si el resultado del inventario les alcanzará para tener un diálogo “de fuerza” con el Ejecutivo, o solo será testimonial.
Un tema para tener anotado en algún rincón: la UCR, en territorio bonaerense, tiene lugares importantes de poder en Fiscalía de Estado, Tribunal de Cuentas, y otros organismos de fiscalización y control que pertenecen a la oposición. Muchos de sus funcionarios están hace tiempo con avanzada edad y cerca del retiro, y en ese marco cabe el interrogante: ¿tendrán fuerza los radicales actuales para renovar esos sillones, o esta vez será el momento de “otra” oposición?.

Opositores/Frente Progresista y CC
En tanto, en el Frente Progresista, por estas horas el clima es diferente a los de sus ex compañeros de ruta: los radicales y la CC.
En el espacio que a nivel nacional lidera Hermes Binner y en territorio bonaerense comparten armado Margarita Stolbizer, Víctor de Gennaro, entre otros, están muy expectantes de lo que suceda, por ejemplo, con el senador por la minoría.
Inesperadamente después de agosto, el FAP se vio anotado en una carrera interesante por esa senaduría. El candidato es el bahiense Jaime Linares, un hombre experimentado, que nació en la vida política en la UCR de 1972 y que gobernó esa ciudad sureña yéndose del poder comunal con altísimos valores de imagen positiva.
También en esa fuerza quieren ver con cuántos intendentes terminarán contando, y que trascendencia tendrán los bloques parlamentarios bonaerenses que logren armar.
La otra cara de ese escenario es la Coalición Cívica de Elisa Carrió. Esa fuerza está a punto de desaparecer producto de la muy mala elección de agosto, y la aún peor performance que podría tener el domingo próximo.
En el partido de Carrió hubo una sucesión de errores que los pagaron caros, como la nada atractiva candidatura de Juan Carlos Morán a la gobernación, la desmotivadora postulación de Mario Llambías como diputado, y el maltrato, -casi de desprecio-, hacia una buena cantidad de dirigentes intermedios que otrora dieron fuerza a esa Coalición.
El estilo Carrió, en definitiva, agotó a sus votantes, y la masividad y contundencia de la condena pública recibida mediante la indiferencia terminaron no solo con un liderazgo personal, sino con una expresión política que no hace mucho tiempo se levantaba como alternativa.
De todos modos la CC deja una importante enseñanza en las construcciones políticas: los liderazgos mesiánicos y absolutistas tienen una efímera vida, y jamás reemplazan la vigencia de un proyecto.

Opositores/PRO y PJ no K
En tanto, otras cuestiones que quedarán por verse es saber de qué manera concluye la noche del 23 el Pro, partido de Mauricio Macri.
Nada hace penar que tengan un incremento legislativo, pero sí es posible imaginar que es una de las fuerzas políticas opositoras bonaerenses con capacidad de armado futuro.
Para el 2015, Macri estará en la lista de los presidenciables. Ahora sí que el alcalde porteño tiene que jugar esa carta y para eso es muy posible que termine nucleando en sus filas a sectores del peronismo que no comulgan con el kirchenrismo, y también a independientes que busquen en él una referencia política para los tiempos venideros.
Algunos dicen que independientemente de que Macri sea presidente en el futuro o nunca llegue a esa meta, lo que sí está claro es que como jugador puede traccionar a sus soldados y llevarlos a ser parte de un armado de poder interesante, con diputados y senadores, concejales, y otros factores de poder.
En ese marco, y casi en paralelo, hay que ver qué queda de Francisco De Narváez, y cómo puede articular para el futuro. A él, seguramente, le costará salirse de la pesadilla que significó su alianza con Alfonsín, pero posiblemente uniendo fuerzas con Alberto y Adolfo Rodríguez Saá vea una luz para seguir construyendo.
De todos modos, estos espacios no tendrán un peso importante en la Legislatura bonaerense. Van a sobrevivir con legisladores de la buena elección del 2009, y apenas algunas bancas que renueven en esta oportunidad. Pero la cosecha no será buena.

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