08:59 | 30 OCT
Crisis radical: Alfonsín quiere mantener su cuota de poder, Aguad dijo que la UCR así no le sirve a la democracia, y Morales quiere presidir el partido. Diputados en fuga
Capital Federal – Después de los comicios de hace una semana en la UCR hay un voraz incendio en donde la cúpula partidaria está tratando de resguardar alguna cuota de poder y no terminar aún más incinerada. En tanto, los intendentes radicales en su mayoría no responden a los mandos partidarios, y hay fugas en la bancada de diputados, situación que se profundizará.
El diputado cordobés Oscar Aguad fue, tal vez, el más claro de los radicales con cierta capacidad de liderazgo. Dijo que “el radicalismo en estas condiciones no le sirve a la democracia argentina. Lo digo con mucho dolor, con mucha pena pero con mucha sinceridad.”
Aguad, que tiene muy buen diálogo con el Pro de Mauricio Macri, no ve con malos ojos profundizar ese camino de construcción política para el 2015.
Por otro lado, el ex presidencial Ricardo Alfonsín, ahora busca mantener su cuota de poder interno y apuntó todos los cañones para que uno de sus hombres, Ricardo Gil Lavedra, siga conduciendo esa bancada, o en su defecto lo haga el cordobés Mario Negri. A estas “cabezas visibles” lo secundarán dos espadas alfonsinistas que se ganaron el mote de “polémicos”: ellos son el platense Miguel Bazze (actual presidente del comité bonaerense radical y diputado electo), y el bahiense Juan Pedro Tunessi. El bloque de diputados radicales en el Congreso, si bien no tendrá una importancia destacada en la vida de la Cámara Baja para los dos próximos años, será la minoría que siga al oficialismo, por lo que tendrá algunos lugares institucionales más que el resto de la oposición.
Con el convencimiento de que se necesita protagonismo político y algo de “caja” para poder financiar sus actividades, el alfonsinismo apuntó toda la fuerza que le queda en retener la conducción de la bancada de diputados.
De todos modos, Gil Lavedra, -y el propio Alfonsín-, en la semana sufrieron un duro golpe entre los 41 legisladores nacionales de la Cámara Baja, ya que dos de ellos, -los catamarqueños Marina Veaute y Pedro Molas-, presentaron su bloque Frente Cívico y Social. Esa noticia la anticipó en exclusiva Impulso Baires, y ahora se puede también afirmar que otros legisladores nacionales, durante todo el sábado, se estuvieron hablando telefónicamente desde sus provincias y podrían tomar igual camino.
Lo que ocurre entre los diputados radicales no es nuevo, ya que hace meses este medio viene informando acerca de la buena relación y entendimiento entre una importante porción de intendentes “boinas blancas” con el Gobierno Nacional. Y es en esa dirección que esos dirigentes del centenario partido cultivaron un buen camino de diálogo constructivo con el ministro de Planificación, Julio De Vido, en muchos de los casos mediante el dirigente radical Marcelo Montero, ex vicepresidente de la UCR Capital, y de llegada directa con el influyente santacruceño.
Por esa misma vía es que varios legisladores nacionales del partido que fundó Leandro Alem están sosteniendo la necesidad de una “oposición constructiva”, o en muchos casos un “acompañamiento decidido” al modelo que hace una semana consiguió 54% de adhesión en las urnas.
Aguad, que tiene muy buen diálogo con el Pro de Mauricio Macri, no ve con malos ojos profundizar ese camino de construcción política para el 2015.
Por otro lado, el ex presidencial Ricardo Alfonsín, ahora busca mantener su cuota de poder interno y apuntó todos los cañones para que uno de sus hombres, Ricardo Gil Lavedra, siga conduciendo esa bancada, o en su defecto lo haga el cordobés Mario Negri. A estas “cabezas visibles” lo secundarán dos espadas alfonsinistas que se ganaron el mote de “polémicos”: ellos son el platense Miguel Bazze (actual presidente del comité bonaerense radical y diputado electo), y el bahiense Juan Pedro Tunessi. El bloque de diputados radicales en el Congreso, si bien no tendrá una importancia destacada en la vida de la Cámara Baja para los dos próximos años, será la minoría que siga al oficialismo, por lo que tendrá algunos lugares institucionales más que el resto de la oposición.
Con el convencimiento de que se necesita protagonismo político y algo de “caja” para poder financiar sus actividades, el alfonsinismo apuntó toda la fuerza que le queda en retener la conducción de la bancada de diputados.
De todos modos, Gil Lavedra, -y el propio Alfonsín-, en la semana sufrieron un duro golpe entre los 41 legisladores nacionales de la Cámara Baja, ya que dos de ellos, -los catamarqueños Marina Veaute y Pedro Molas-, presentaron su bloque Frente Cívico y Social. Esa noticia la anticipó en exclusiva Impulso Baires, y ahora se puede también afirmar que otros legisladores nacionales, durante todo el sábado, se estuvieron hablando telefónicamente desde sus provincias y podrían tomar igual camino.
Lo que ocurre entre los diputados radicales no es nuevo, ya que hace meses este medio viene informando acerca de la buena relación y entendimiento entre una importante porción de intendentes “boinas blancas” con el Gobierno Nacional. Y es en esa dirección que esos dirigentes del centenario partido cultivaron un buen camino de diálogo constructivo con el ministro de Planificación, Julio De Vido, en muchos de los casos mediante el dirigente radical Marcelo Montero, ex vicepresidente de la UCR Capital, y de llegada directa con el influyente santacruceño.
Por esa misma vía es que varios legisladores nacionales del partido que fundó Leandro Alem están sosteniendo la necesidad de una “oposición constructiva”, o en muchos casos un “acompañamiento decidido” al modelo que hace una semana consiguió 54% de adhesión en las urnas.
La lucha partidaria
En tanto, antes del 10 de diciembre se va a conocer el “paquete” de la negociación radical. Es decir, se verá quiénes serán los senadores y diputados que conducirán sus respectivas bancadas, y quién ocupará el comité nacional.
En cuanto al órgano partidario nacional, el senador Ernesto Sanz fue categórico al decir que ni él, como tampoco Ricardo Alfonsín, pueden estar ejerciendo el rol de presidente del Comité. Lo que no dijo Sanz es que quiere retornar a presidir el bloque de senadores nacionales, y ahí contaría con el aval del vicepresidente Julio Cobos, quien tiene su poder muy reducido luego de no haber ocupado lugares de jerarquía para asegurar la supervivencia de los suyos.
El “otoño” cobista se anticipa a un frío invierno en ese sector, y posiblemente al retiro de toda actividad política partidaria.
También, lo que estaría dando vueltas en los borradeores del mendocino Sanz es proponer un entendimiento al senador por Jujuy, Gerardo Morales, y así hacer un enroque. O sea, que Morales retorne como presidente del comité nacional, y Sanz dirija el bloque de senadores nacionales.
En el medio, como decíamos al principio, está la pelea por la bancada radical, que Alfonsín la quiere para sí mismo.
Esa situación está latiendo con fuerza en el radicalismo, y de no saldarse debidamente es casi seguro que habrá una importante cantidad de heriros en el camino.
En noviembre hay una convención partidaria, y en la misma empezaron a tejerse alianzas de dirigentes intermedios que van a buscar un fuerte debate, además de cargar contra los “responsables de la derrota”. Se estima que los cañones apuntarán a Alfonsín, Bazze, Morales, y también al chaqueño Ángel Rozas.
Final más que abierto.
En cuanto al órgano partidario nacional, el senador Ernesto Sanz fue categórico al decir que ni él, como tampoco Ricardo Alfonsín, pueden estar ejerciendo el rol de presidente del Comité. Lo que no dijo Sanz es que quiere retornar a presidir el bloque de senadores nacionales, y ahí contaría con el aval del vicepresidente Julio Cobos, quien tiene su poder muy reducido luego de no haber ocupado lugares de jerarquía para asegurar la supervivencia de los suyos.
El “otoño” cobista se anticipa a un frío invierno en ese sector, y posiblemente al retiro de toda actividad política partidaria.
También, lo que estaría dando vueltas en los borradeores del mendocino Sanz es proponer un entendimiento al senador por Jujuy, Gerardo Morales, y así hacer un enroque. O sea, que Morales retorne como presidente del comité nacional, y Sanz dirija el bloque de senadores nacionales.
En el medio, como decíamos al principio, está la pelea por la bancada radical, que Alfonsín la quiere para sí mismo.
Esa situación está latiendo con fuerza en el radicalismo, y de no saldarse debidamente es casi seguro que habrá una importante cantidad de heriros en el camino.
En noviembre hay una convención partidaria, y en la misma empezaron a tejerse alianzas de dirigentes intermedios que van a buscar un fuerte debate, además de cargar contra los “responsables de la derrota”. Se estima que los cañones apuntarán a Alfonsín, Bazze, Morales, y también al chaqueño Ángel Rozas.
Final más que abierto.
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