lunes, 3 de octubre de 2011

Impulso Baires

Panorama político bonaerense: Datos contundentes para el oficialismo, y distintas realidades (con algunos festejos) en el abanico opositor

La Plata - (Por Fabricio Moschettoni, de Impulso Baires. Twitter @fmoschettoni; Facebook.com/moschettoni , Email: moschettoni@impulsobaires.com.ar) – Entramos al mes electoral en el que se va a clausurar un cronograma político que fue sumamente largo, y que el final está anunciado con claridad. No habrá sorpresas considerables, y el foco de atención, -para aquellos amantes de la política-, está finalmente en algunos municipios bonaerenses en donde todavía hay final abierto, o en saber quién será el senador por la minoría en Provincia de Buenos Aires. Si bien el proceso electoral se cerrará, lo que está claro es que se viene una fuerte puja por lo que queda de cada espacio que integra la desmembrada oposición. (Foto: Encuentro de Rodriguez Saá y De Narváez / Télam)

Las predicciones para el próximo 23 de octubre son contundentes. Los sondeos a los que tuvimos accesos determinan una elección histórica para el oficialismo en donde ya se puede hablar de índices de adhesión que podrían ser record tanto para la actual mandataria, Cristina F. de Kirchner, como también para el gobernador Daniel Scioli, ambos en sus carreras por la reelección.
En tanto, la oposición presenta un amplio abanico en donde hay algunos de sus dirigentes que no tendrán revanchas políticas, y otros que tibiamente podrán resistir y reposicionarse para las futuras contiendas.

Números

Al empezar la semana pasada publicamos en Impulso Baires un trabajo de la consultora “Pregunta Abierta”, en donde sobre 1430 casos que cubrieron todo el territorio bonaerense se midió el estado de los diferentes candidatos a gobernador, con el detalle de que se incorporó en una medición a Adolfo Rodríguez Saá, y en la otra no.
El trabajo fue entre el 7 y el 14 de septiembre, y en el primero de los escenarios, es decir con Adolfo como candidato, los resultados eran los siguientes: Daniel Scioli (52.3%), Francisco De Narváez (15.4%), Margarita Stolbizer (8.4%), Adolfo Rodríguez Saá (7.8%), Martín Sabbatella (5.1%), Eduardo Amadeo (1.8%), otros (1%); en blanco/no votará (8.2%). En tanto, el segundo escenario, ya sin Rodríguez Saá como aspirante a la gobernación, el resultado dice: Daniel Scioli (55.1%); Francisco De Narváez (16.8%); Margarita Stolbizer (9.3%), Martín Sabbatella (5.2%), Eduardo Amadeo (2.3%); Otros (1.2%); en blanco/no votará (10.1%).
En ambos casos el caudal que cosecha Scioli es contundente, y se observa que el voto pro kirchnerista (también con el aporte de Sabbatella, de un 5%), estará en un 60%. Pero además, también hay un detalle para leer, y es que con la bajada de Adolfo Rodríguez Saá el que se beneficia con claridad es el actual gobernador, ya que pasa, -según la medición-, de un 52.3% a un 55.1%, mientras que por el contrario, el nuevo socio de los puntanos, Francisco De Narváez, tan solo absorbe un 1% de esa declinación.
Daniel Variengo es el consultor que estuvo a cargo del trabajo, y en declaraciones al programa radial “Fuentes confiables”, que conduce Alfredo Goijman por la radio AM Líder 1540 (San Isidro), interpretó que “la baja de Rodríguez Saá a quien más beneficia es a Scioli”, y agregó: “la mitad de los votos de Rodríguez Saá van para Scioli, y la otra mitad se reparten. Nosotros teníamos la percepción de que iban más para De Narváez pero no es así, van para Scioli”.
En una evaluación política similar, un trabajo de 550 casos elaborado por la consultora Opinión Pública, Servicios y Mercados en provincia de Buenos Aires, y que fue publicado el viernes que pasó en el matutino Página/12, indica que la postulación a la gobernación de Scioli está situada en el 55 % de los votos aproximadamente, y que Cristina F. de Kirchner crecerá significativamente con respecto a las primarias de agosto, y podría estar en el 61%, sacándole incluso 46 puntos a su principal oponente, el santafecino Hermes Binner.
En cuanto a las candidaturas a gobernador, la encuestadora dirigida por Enrique Zuleta Puceiro, proyecta el trabajo y afirma la siguiente correlación de candidaturas: Scioli (54.8%), De Narváez (20.7), Stolbizer (10.9), Sabbatela (8%), Eduardo Amadeo (2.1%), Juan Carlos Morán (0.4%), otros (3%).
En tanto, el panorama de las candidaturas nacionales en territorio bonaerense, son las siguientes: CFK (61%), Binner (14.7%), Alberto Rodríguez Saá (9.2%), Ricardo Alfonsín (6.0%), Eduardo Duhalde (5.9%), Elisa Carrió (2.0%), Jorge Altamira (1.1%).

Una puja

En donde sí hay una interesante puja es en saber qué fuerza va a conseguir el tercer senador, o sea el de la minoría.
En la encuesta de Zuleta Puceiro, Aníbal Fernández (Frente para la Victoria) está en 52 puntos, por lo que esa lista tendrá dos escaños; en tanto que el tercero está peleado entre José Pepe Scioli (UDeSo UCR) con 14.6%, Hilda Chiche Duhalde, con 13.3%, y Jaime Linares (Binner), con 12.9%.
A criterio de quien suscribe esta nota, -y en una cuestión que la venimos remarcando desde esta columna-, la situación es más clara para Jaime Linares, y sobre todo tiene que ver con que Binner es el opositor más votado, con 15% aproximadamente en territorio bonaerense, situación que va a mostrar una elección parecida en el cuerpo de senadores nacionales, que es el que está pegado al presidencial en la boleta sábana. Hay que tener en cuenta que las candidaturas de Alfonsín y Duhalde están muy devaluadas, y ambas perdieron entre un 40 y 50% de adhesión con respecto a agosto, por lo que esa situación va a influir de modo negativo en las postulaciones a senador de Pepe Scioli e Hilda Duhalde.
Siguiendo ese razonamiento, hay que tener en cuenta que cada voto perdido por Alfonsín es ganado por Binner, al igual que cada uno de las adhesiones que se desprenden de Carrió, terminan también en el santafecino.


La oposición en estado efervescente

Mientras que el oficialismo acelera para lograr redondear el año con un clima victorioso, en la oposición hay una pesada atmósfera de desconcierto, en donde se preanuncian espacios que se van a terminar evaporando, otros fusionando, y en algunos cosas florecerán fuertes internas repletas de pases de facturas.

Peronismo Federal

El Peronismo Federal, por caso, terminó es un claro ejemplo de las fuerzas políticas que culminaron su ciclo como tal. Una serie de situaciones adversas lo llevaron a fracasar, y todas tienen que ver a la ausencia de un liderazgo que aglutine a lo que asomaba como una amplia porción del PJ.
Primero fue la falta de un candidato de fuste, -a Mauricio Macri no lo dejaron pasar por “impuro”, y a Lole Reutemann no lo pudieron convencer para que sea-, después impactó negativamente una interna previa a las primarias que no supieron implementar y que encima terminó en un escándalo entre Rodríguez Saá y Duhalde. Luego vinieron varias deserciones, y finalmente cerraron el ciclo con el desplante de Felipe Solá.
Para el futuro, posiblemente sean los hermanos Rodríguez Saá con algunos aportes como De Narváez por ejemplo, quienes puedan articular un peronismo disidente que esté latente en el universo político. Sin embargo, no hay mucha llama de esperanza que los alimente.

UCR

En tanto, en la UCR se aproxima la madre de todas las batallas. El centenario partido está en un estado de anarquía generalizada, y su propio internismo lo llevó a consumirse, en un año, a tres referentes presidenciales, como son el vicepresidente Julio Cobos, el senador Ernesto Sanz, y el diputado Alfonsín.
Con una interminable listas de errores, los radicales no supieron resolver la coyuntura electoral, y en la actualidad muestran a un candidato presidencial con muy pocos atractivos, extremadamente débil, y moviéndose en absoluta soledad.
De los 600 intendentes que la UCR tiene en todo el país, hay más de 400 que hablan con el gobierno nacional por intermedio de operadores también radicales, como por ejemplo Marcelo Montero, un porteño que se referencia con el ministro de Planificación, Julio De Vido.
En este panorama lo hemos explicado en varias oportunidades desde hace meses, pero lo cierto es que vía De Vido una buena parte de los radicales que gobiernan en comunas mantienen diálogo con la gestión que encabeza CFK.
Además, otros alcaldes de la UCR también hablan con la diputada Margarita Stolbizer, una de las principales gestoras de lo que es el Frente Amplio Progresista.
No son pocos los dirigentes radicales bonaerenses que empezaron a ver en Stolbizer una referencia futura, sobre todo si el 23 por la noche hay festejo en ese bunker, al hacer ingresar al ex intendente bahiense, Jaime Linares, al Senado de la Nación.
“Los que no están con el gobierno coquetean con Binner, pero es difícil que alguno quiera que Ricardito vaya a su distrito”, dijo resignado un boina blanca de fuste, que describe cabalmente el estado en el que se encuentra la postulación alfonsinista.
Entre los pocos hombres que rodean a Alfonsín ahora tratan de salvar algo de poder, y ya se empiezan a preparar porque son sabedores de que el 24 de octubre se les vienen varios sectores internos a pedir renuncias masivas.
En ese marco, la conducción porteña radical, el día siguiente a la presidencial habilitará los mecanismos para las renuncias.
En Provincia de Buenos Aires los alfonsinistas anuncian que resistirán, y este sábado el presidente del comité bonaerense y candidato a primer diputado nacional, Miguel Bazze, dijo en una entrevista que le hizo la agencia Télam: “el 24 de octubre va a comenzar una pelea importante en el partido, sea cual sea el resultado (de la elección), a nivel nacional y en la provincia de Buenos Aires”.
En ese contexto, advirtió que "el alfonsinismo va a dar la pelea interna, porque “más allá de los errores que podemos haber cometido, en definitiva, había que ponerse el partido al hombro; un partido que hace cuatro años no pudo tener candidato a presidente propio y tuvo que llevar a (el ex ministro de economía, Roberto) Lavagna"”.
Y en la misma línea le dijo a sus rivales internos que "ahora hablan de que hay que cuidar el barco y que son los que saltan del barco a cada rato. Muchos de ellos son los que por un lado se iban con el gobierno, y otros, son los que se iban con Margarita (Stolbizer) o con (Elisa) Carrió a ser parte de un armado por afuera del radicalismo”.

Coalición Cívica

En la fuerza que a nivel nacional lidera Elisa Carrió hay desazón, y sus dirigentes se dividen entre quienes desean permanecer un tiempo más en las filas partidarias, pero no saben para qué ni por qué hacerlo, y aquellos que están buscando el visado para ingresar al Frente Amplio Progresista.
Por ahora Carrió no aparece con la conocida fuerza de siempre, y difícilmente esa agrupación política logre incorporar en el Congreso nacional legisladores. Un panorama similar pasa en la Provincia de Buenos Aires en donde sus bancadas en ambas cámaras se van a reducir significativamente, ya sea porque los legisladores que vencen mandato no lo pueden renovar, o porque otros cambien de partido, o también porque en esta elección ninguno de sus postulantes llegue al piso.

Frente Progresista, por ahora ganancia

En tanto, quienes rompen el panorama grisáceo opositor, y dejan pasar algún rayo de sol, es el Frente Amplio Progresista.
Si bien no serán una alternativa que dispute el poder al kirchnerismo, sí podrán articular en el futuro una construcción opositora moderada.
De todos modos hay que ver con qué presupuesto de poder arrancan luego del 23 de octubre, y además si tienen la habilidad suficiente como para sumar a los ex soldados de Carrió tanto como a una buena camada de dirigentes radicales que dudosamente sigan reportando a la orgánica del centenario partido.
Binner y Stolbizer serán las piezas claves para el armado político de un espacio no pejotista en los próximos tiempos, ¿estarán a la altura de la misión?.

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